31 julio 2006

caravana de la muerte en temuco

[Jorge Escalante] Podría convertirse en un nuevo episodio del escuadrón de la muerte de 1973. La presencia de la caravana de la muerte en la ciudad de Temuco. Hasta ahora, la estadía de Arellano en Temuco ha quedado sin investigar, pero coincidentemente con el aterrizaje del helicóptero Puma en el patio del regimiento Tucapel al atardecer del 2 de octubre de ese año, en Temuco fueron ejecutados esa noche seis prisioneros. Cuatro de ellos al interior del regimiento Tucapel, y los otros dos en la base aérea de Maquehua de la Fach.
Un nuevo episodio de la Caravana de la Muerte podría abrirse para indagar crímenes ocurridos en la ciudad de Temuco, durante la permanencia del general Sergio Arellano y su comando operativo en horas de la noche del 2 de octubre de 1973.
Hasta ahora, la estadía de Arellano en Temuco ha quedado sin investigar, pero coincidentemente con el aterrizaje del helicóptero Puma en el patio del regimiento Tucapel al atardecer del 2 de octubre de ese año, en Temuco fueron ejecutados esa noche seis prisioneros. Cuatro de ellos al interior del regimiento Tucapel, y los otros dos en la base aérea de Maquehua de la Fach. Los bandos publicados en la prensa local en los días posteriores, indicaron que los detenidos "intentaron la fuga". Vale decir, la misma excusa oficial que justificó varios de los otros crímenes del pelotón de Arellano.
La presencia de Arellano y su gente esa noche en Temuco está acreditada en el expediente del proceso Caravana, al menos por los dichos de Pedro Espinoza, que integró el escuadrón, y el copiloto Emilio de la Mahotiere. Espinoza afirma exactamente que al regimiento Tucapel llegaron "el 2 de octubre, al atardecer, y alojamos en el casino de oficiales. Esa noche me acosté temprano, pero no sé dónde alojó el general Arellano".
De la Mahotiere sostiene a su vez que "con seguridad pernoctamos en Concepción y Temuco. Desde Temuco recuerdo que viajamos dos veces a Valdivia por disposición del general Arellano".
Pero también el Diario Austral de Temuco registró la estadía de Arellano y la caravana en esa ciudad, aunque sin entregar el día exacto de su arribo. La información indica que "lo hizo en un helicóptero Puma, que descendió con matemática precisión en el patio del regimiento Tucapel".
El diario El Correo de Valdivia también da pistas de la presencia de la caravana en Temuco, al publicar el 4 de octubre de 1973 la información de la llegada de Arellano a Valdivia, y mencionar que "viajó en las últimas horas de ayer (3 de octubre) a Temuco". Como igualmente lo mencionó el piloto del Puma por la gira del sur, Antonio Palomo, el escuadrón estuvo más de una vez en Temuco.

También Desaparecidos
De esta manera, sobre la presencia de Arellano y su gente en Temuco no existe duda. Sin embargo, curiosamente, hasta ahora las muertes ocurridas la noche del 2 de octubre de 1973 no se vinculan procesalmente a la comitiva enviada por el dictador Augusto Pinochet.
Más aún, coincidentemente con el ir y venir del escuadrón a Temuco, de acuerdo a las indagaciones que realizó la comisión Rettig, entre los días 3 y 4 de octubre de 1973 desaparecieron otros tres prisioneros que fueron sacados desde la cárcel pública o que permanecían detenidos en el regimiento Tucapel. La semana pasada fue interpuesta una querella por uno de ellos, el ex sacerdote Omar Venturelli, dirigida también en contra del ex fiscal militar de Temuco Alfonso Podlech Michaud, quien a juicio de testigos tiene información acerca de las acciones del pelotón de Arellano en esta ciudad.
La noche del 2 de octubre de 1973 fueron ejecutados al interior del regimiento Tucapel: Daniel Mateluna Gómez, José María Ortigoza Ansoleaga, Pedro Ríos Castillo y Guido Troncoso Pérez. Sus certificados de defunción tienen esa misma fecha. Los cuerpos fueron autopsiados en la morgue local, pero, extrañamente, al menos los protocolos de autopsia de Mateluna u Ortigoza no muestran impactos de bala por la espalda u otros lugares del cuerpo atribuibles a una fuga de noche, sino certeros disparos que les destrozaron el cráneo.
La misma noche del 2 de octubre de 1973, en la base aérea Maquehua de la Fach en Temuco, fueron eliminados con la misma excusa del "intento de fuga" Alejandro Flores Rivera y Hernán Henríquez Aravena. Y si bien los certificados de defunción registraron como fecha de muerte de ambos el 5 de octubre de 1973, las indagaciones de la comisión Rettig establecieron que fueron ejecutados la noche del 2 de octubre de 1973.
Por esas horas desaparecieron desde el regimiento Tucapel o sacados de la cárcel pública: Dixon Retamal Cornejo, Rubén Morales Jara y Omar Venturelli Leonelli.
Algunas de las investigaciones acerca de estas muertes en Temuco las tiene acumuladas el ministro Alejandro Solís y no el juez Víctor Montiglio que instruye la causa Caravana de la Muerte. Sin embargo, el episodio podría pasar a Montiglio.
[Jorge Escalante]
[31 de julio de 2006]
la nación]

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