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28 agosto 2009

Carabineros Implicados en Prostitución

[Valparaíso] Red de prostitución infantil: Fiscalía Militar investiga a dos carabineros. La Fiscalía Militar de Valparaíso se encuentra investigando la presunta participación de dos funcionarios de Carabineros en la red de prostitución infantil por la que ya fueron formalizados efectivos de la PDI, en Valparaíso.
Así lo confirmó el Ministerio Público porteño, que hace tres semanas derivó los antecedentes de ambos carabineros indagados a la Fiscalía Militar. Se trata de dos funcionarios en servicio activo de Carabineros pertenecientes a la Segunda Comisaría Central de Valparaíso. Según se informó, de acuerdo al testimonio de menores, los efectivos habrían concurrido al local nocturno Louisiana, donde operaba la red de prostitución infantil. Tras conocerse las denuncias -que en un principio aludían a cuatro efectivos de Carabineros-, la policía uniformada investigó los hechos, remitiendo al fiscal José Uribe los antecedentes de dos funcionarios, que finalmente fueron remitidos a la Fiscalía Militar.
[28 de agosto de 2009]
[©
estrella de valparaíso]

29 julio 2009

Testigo Clave en Crimen de Bellavista

[Santiago] Testigo clave en muerte de arquitecto en bar de Bellavista. En extensa reconstitución de escena, hombre camuflado describió presunto golpe en la cabeza a Mario Oviedo en el incidente en que son investigados Carabineros y guardias del Bar Constitución.
Una extensa reconstitución de escena, calificada como "positiva" por la fiscal militar a cargo, se efectuó hasta esta madrugada en el exterior del Bar Constitución del Barrio Bellavista para clarificar la muerte del arquitecto Mario Oviedo (29) la noche del 28 de junio.
En el trámite, un hombre, con su rostro disimulado con una gorra y unos bigotes falsos, describió una brutal pelea en que el fallecido fue arrojado al suelo momento en que habría sufrido un golpe en la cabeza. De acuerdo a Las Últimas Noticias el testigo señaló en varias ocasiones que al joven "le azotaron la cabeza".
No se pudo observar si esa acción se la atribuyó a los dos funcionarios de Carabineros de la 19na Comisaría de Providencia que acudieron ante el llamado por la insistencia de Oviedo contra el local del que había sido expulsado o a los guardias involucrados y que también participaron en el incidente.
La Fiscal Militar a cargo del procedimiento, Paola Jofré, relató que "la diligencia fue una reconstitución de escena con la gente que correspondía. Hicimos todo. Está un poco más claro cada día y en eso estamos".
Insistió luego que con la "absolutamente positiva" indagación de anoche, que se extendió por cerca de 7 horas, el caso está "bastante más claro, con participación de la gente que nosotros estimamos que correspondía que participara". "Por su puesto que vamos a hacer más diligencias, de todas maneras", anticipó ante otra consulta.
En el relato del incidente se asegura que Oviedo, en estado de ebriedad, partió discutiendo con un DJ del local al que exigió que cambiara la música, luego, con los guardias, cuando optaron por expulsarlo, y finalmente con los carabineros que llegaron a detenerlo.
En el contexto de las diligencias decretadas por la Sexta Fiscalía Militar, el padre de la víctima, Mario Oviedo, se mostró esperanzado en que "a la brevedad se dicten los autos de procesamiento en contra de los autores, coautores, cómplices y encubridores de este homicidio calificado".
Añadió, luego de una misa en que la familia recordó un mes de la muerte del profesional, que "tenemos la convicción de que los hechos deben ser debidamente castigado, no sólo por la justicia que esperamos, sino también por el bien de las instituciones del país".
[29 de julio de 2009]
[©
la nación]

10 mayo 2009

De un Mordisco Le Arrancó un Dedo

[Arica] Dramático relato de carabinero que sufrió brutal ataque de caníbal en Arica: "Me mordió el dedo hasta quedarse con él en la boca".
"Siempre me imaginé que podría llegarme un balazo o recibir un golpe, pero en mis 13 años de carrera policial nunca se me pasó por la cabeza que alguien pudiera cortarme un dedo de un mordisco".
El testimonio corresponde al cabo 2° de Carabineros Fabián Gayoso Alarcón, quien en la madrugada del jueves fue atacado por un caníbal que le arrancó de un solo tarascón la falange del dedo medio de la mano izquierda.
La salvaje agresión se produjo en la ciudad de Arica, mientras el policía iba en ayuda de una mujer que estaba siendo duramente castigada desde el día anterior por su conviviente caníbal, en una vivienda de calle Linderos.
"Era un hombre muy grande y corpulento, por lo que con mi compañero tuvimos que pedir refuerzos para poder ponerle las esposas. Sólo cuando llegó el resto de los colegas pudimos sosegarlo. Fue necesaria la ayuda de cuatro funcionarios, dos en cada brazo, para reducirlo", recordó el uniformado.

Odioso
Cuando el cabo Gayoso pensó que lo peor ya había pasado, el pailón se puso más chúcaro, al punto de que intentó comerse la oreja de otro carabinero.
"Yo ya había logrado colocarle una parte de las esposas al detenido cuando divisó a su mujer y volvió a reaccionar de una forma muy violenta, con mucha ira. En medio del forcejeo, el sujeto intentó morderle una oreja a un colega, el carabinero José Devin, y fue en ese momento cuando le puse la mano encima. Al mismo tiempo me pescó el dedo con los dientes y me lo mordió hasta que se quedó con él en la boca. Recuerdo que tuve mucho dolor y que no paraba de sangrar, pero una hija de la víctima me hizo un torniquete con una venda y me controló un poco la hemorragia", relató a La Cuarta el cabo Gayoso.
El funcionario de la subcomisaría Chinchorro Norte fue atendido de urgencia en la Clínica San José, donde le realizaron un aseo quirúrgico y un injerto.
"Dentro de la gravedad estoy estable y voy a tener que estar internado hasta el lunes. Después tendré que seguir recuperándome en mi casa junto a mi señora y mis hijos, y esperar que la operación haya resultado un éxito. Los doctores me dijeron que tengo para un mes. También debo tomar antibióticos para evitar posibles infecciones", indicó el funcionario policial.
El poli, de 32 años, dijo que es de la Octava Región, de la ciudad de Coronel, y que recién hace dos meses llegó a prestar servicios a la ciudad de Arica.
"Esta fue la bienvenida que me dio la ciudad de la eterna primavera", bromeó el carabinero, quien agregó más serio que "esa noche nunca la voy a olvidar porque un procedimiento de rutina se transformó en algo traumático para mi vida. Fue impactante verme sin un dedo".
El policía recordó que el trabajo de los verdes siempre tiene riesgos, "pero hay que estar dispuesto a dar la vida si fuese necesario. Eso es lo que vale", señaló Gayoso, quien aún no le cuenta a sus hijos lo que le sucedió.

La Arrastraba por el Suelo
El caníbal que atacó al cabo segundo Fabián Gayoso fue identificado como Patricio Mamani Pairo, de 36 años, quien fue sorprendido por los funcionarios policiales justo cuando arrastraba por el suelo a su conviviente.
El detenido quedó a disposición de la Fiscalía Militar por el delito de maltrato de obra a carabinero de servicio, con resultado de lesiones de carácter grave.
Mientras el tribunal resuelve la situación judicial de Mamani Pairo, el punga fue enjaulado en el Centro Penitenciario de Acha.
[A. Ramos/ C. Godoy]
[10 de mayo de 2009]

[©
la cuarta]

04 mayo 2009

Por Robo Expulsan a Carabineros

[Santiago] Expulsan a carabineros por quedarse con especies robadas en Puente Alto. Cuatro uniformados quedaron a disposición de la Fiscalía Militar, luego que se acreditara que tras un control policial recibieron especies sustraídas en un atraco.
Carabineros cursó esta mañana la baja de cuatro efectivos de la 20° comisaría de Puente Alto, tras ser sorprendidos quedándose con parte de las especies de un robo ocurrido el pasado viernes en la comuna de Puente Alto.
Según antecedentes preliminares, la madrugada del pasado 2 de mayo, los funcionarios recuperaron las especies de un robo a un camión repartidor en la mencionada comuna. De acuerdo a información policial, los uniformados habrían recibido parte del botín, consistente en papel higiénico, servilletas y pañuelos desechables, luego que el propietario del camión les entregara estos artículos.
La investigación administrativa de la institución determinó la irregularidad, al constatarse de que se trataba de las especies extraídas, situación que por el ordenamiento de Carabineros está prohibida.
Inicialmente, las especies fueron avaluadas en cerca de un millón de pesos.
El caso quedó radicado en la Fiscalía Militar y durante esta jornada, Carabineros entregará mayores detalles de la situación de los ahora ex carabineros, en la prefectura metropolitana occidente.
[Paulo Muñoz]
[4 de mayo de 2009]
[©la tercera]

30 enero 2009

Carabinero Detenido por Abuso Sexual

[Santiago] Carabineros: coronel detenido por abuso sexual. Más de un año después prosperó la denuncia de una subalterna en contra del Jefe del Departamento Social que fue arrestado por orden de la Fiscalía Militar.
En prisión preventiva en una repartición policial se encuentra el coronel de Carabineros, Daniel Ruiz Figueroa, quien fue procesado por la Fiscalía Militar por haber abusado sexualmente de una carabinero de rango menor.
De acuerdo a la víctima, el oficial, que se desempeñaba como jefe del Departamento Social, la atacó el 14 de diciembre de 2007 cuando acudió a solicitar la autorización de un examen médico a su oficina del edificio institucional Norambuena.
El abogado Alfredo Morgado, destacó que "la investigación administrativa ha sido tremendamente acuciosa, profunda, bastante clara, no se escatimaron recursos, con objeto de establecer las responsabilidades".
"Desde esa perspectiva tanto lo que es la Fiscalía Militar como lo que es la instancia administrativa han actuado en forma plena y absolutamente objetiva, imparcial, acuciosa", enfatizó, citado por radio Cooperativa.
El fallo adverso al oficial fue adoptado por la jueza de la 6ª fiscalía militar de Santiago, Paola Jofré Valdivia, el miércoles 21 de enero, y fue avalada por cuatro votos contra uno en la Corte Marcial.
Se indicó que la Dirección Nacional de Personal inició un sumario interno por el caso en el que además se estableció que el funcionario tiene un historial de al menos cuatro casos de acoso sexual contra ese número de funcionarias, dos de ellas civiles.
[29 de enero de 2009]
[©la nación]

21 agosto 2008

Detenido Murió en Comisaría

[Osorno] Someten a proceso a dos carabineros por muerte de detenido en comisaría. Comerciante fue a denunciar robo, pero quedó en custodia por estado de ebriedad. Tras eso, fue hallado muerto.
Los cabos de Carabineros Ramón Cárdenas Naguil y Adolfo Castro Huintripay, fueron privados de libertad la jornada de ayer por decisión de la Fiscalía Militar Letrada de Osorno, al ser investigados por el presunto delito de abandono de deberes militares en la muerte del comerciante ambulante rahuino, Sigisfredo Fröhlich Fröhlich (51).
Los dos funcionarios policiales fueron enviados en calidad de detenidos a la Primera Comisaría de Osorno en calle Justo Geisse, a la espera de la aprobación o revocación de la resolución adoptada por la Fiscalía Militar por parte de la Corte Marcial en Santiago.
La decisión de someter a proceso a los carabineros Cárdenas y Castro, con el grado de cabo primero y segundo, respectivamente, la tomó el comandante de justicia, abogado José Manuel Baquedano, tras analizar los antecedentes del caso.
El fiscal militar abrió la investigación judicial tras conocer la muerte del comerciante la mañana del domingo 6 de abril, mientras permanecía en calidad de detenido en uno de los calabozos de imputados de la Primera Comisaría.
El comerciante rahuino fue encontrado sin vida en ese recinto de la unidad policial de calle Justo Geisse, ahorcado con una chomba que ató a una de las rejillas de protección del lugar.
Según los antecedentes que investiga Baquedano, Fröhlich ingresó en dos oportunidades a realizar una denuncia por robo al cuartel policial, siendo finalmente en calidad de detenido acusado de estar en evidente estado de ebriedad y a la espera de que supere su estado etílico.
Luego de este episodio, los policías lo encontraron sin signos vitales. En primera instancia, trataron de prestar asistencia, pero su fallecimiento fue constatado por personal médico de la ambulancia de la Asistencia Pública del Hospital Base de Osorno.
El protocolo de autopsia reveló que Fröhlich presentaba lesiones suicidas por ahorcamiento, las que le ocasionaron la muerte, tras lo cual se inició la investigación por parte de la justicia militar.
[21 de agosto de 2008]
[©
austral de osorno]

07 junio 2008

Quién Mató al Cabo Cristián Vera

[El caso del cabo Vera sigue en la fiscalía militar de Santiago. Hay un acusado, que podría ser condenado a reclusión perpetua. Sin embargo, no está probado que haya sido él el que mató a Vera. Es la argumentación de De Mérici].

Durante los incidentes del 11 de septiembre del año pasado en Santiago murieron dos personas: una bebita de 20 días, asfixiada por los gases lacrimógenos lanzados por la policía en un vecindario de Lo Hermida, y el cabo primero Cristián Vera, en la esquina de Laguna Sur con calle de La Estrella, en Pudahuel Sur. Esa noche el cabo Vera recibió un impacto de bala en la cabeza. Murió a eso de las 7 de la mañana.

Los enfrentamientos de ese día fueron particularmente violentos. Los manifestantes se apoderaron de las calles en la noche, quemaron llantas y otros elementos combustibles llenando el aire de una densa humareda y atacaron a la policía utilizando armas de fuego, pistolas, piedras, bombas Molotov y escopetas de caza y hechizas. En todo el país hubo 306 detenidos, 208 de ellos en Santiago. Hubo numerosos heridos, entre ellos 42 carabineros -4 por impactos de bala, uno tras un ataque con ácido. Todos los boletines de prensa de esos días señalan la utilización, por parte de los manifestantes, de armas de guerra o de grueso calibre: ametralladoras, subametralladoras Uzi, rifles de asalto M-16.

El nivel de violencia no era inesperado. En los últimos años, las manifestaciones nocturnas del 11 han sido particularmente intensas y violentas. Pero esta vez los trágicos incidentes de esa noche fueron precedidos por el asesinato, el 25 de agosto, de un niño del vecindario, al que otro carabinero (Miguel Canto Matus) mató a tiros tras una riña con su propio hijo. Ese espantoso crimen -la mujer del agente separó al niño de sus amigos y Canto Matus le disparó dos veces a quemarropa, una de esas por la espalda- causó conmoción en el barrio. El carabinero era conocido, porque era un vecino más. Se temía que este crimen quedara impune. En el barrio aparecieron pintadas que prometían vengar la muerte del pequeño. También aparecieron panfletos en las que se amenazaba a Carabineros. En el barrio reinaba la indignación y la rabia. El cabo Miguel Canto fue dado de baja y arriesga hoy, con su mujer, una pena que puede ser su reclusión perpetua.

Balazo Mortal
Entonces vino el 11. Y la muerte del cabo Vera. La policía inició de inmediato las pesquisas para identificar al autor del disparo que terminó con su vida. En las primeras declaraciones a la prensa, la policía dijo que el arma utilizada era de grueso calibre y que podría haber sido un rifle de asalto M-16 o un AK-47. Pero esa declaración inicial fue olvidada pronto y se impuso la tesis de que el arma utilizada había sido una pistola calibre 9. Los motivos que explican este brusco giro de interpretación son aparentemente que se encontró cerca de donde cayó el cuerpo del cabo un casquillo de una bala de 9 mm y la incautación de la pistola que la percutó en una de las casas del vecindario que fueron allanadas al día siguiente, más el interrogatorio y posterior declaración del individuo que utilizó esa pistola. La policía tenía una confesión. No del asesinato, porque sería imposible que el autor presunto supiera quién o qué bala mató finalmente al cabo, pero si de haber disparado contra los agentes esa noche. Eso no es lo mismo que una declaración de culpabilidad, pero para la policía fue suficiente para colgarle el asesinato.

Improbable Confesión
El asesino del cabo sería Eduardo Jesús Espinoza Bórquez, apodado ‘El Guaro', de 18 años, con antecedentes por delitos relacionados con drogas. Su padre pasó igualmente un tiempo en prisión, también por delitos relacionados con el tráfico de drogas. No se ganarían la simpatía de la opinión pública. El caso se encuentra hoy en manos de la fiscalía militar.

El cabo Vera fue herido en medio de una salvaje balacera poco antes de medianoche. Su atacante se encontraba, dijo la policía, a 72 metros del agente. Algunos canales de televisión recuperaron la imagen del manifestante disparando su arma contra el policía. La bala habría atravesado el escudo de otro agente que se encontraba junto al cabo. Tras cruzar la lámina de fibra de cristal cambió de dirección y atravesó el casco del agente, perforó las paredes del cráneo, fracturó irrecuperablemente el cerebro del agente y volvió a perforar la otra pared del cráneo en su trayectoria de salida. No está claro si el casquillo hallado en el lugar es de la bala que hizo todo eso.

Bala Prodigiosa
Pero desde que la policía anunciara públicamente que creía haber identificado al autor y la bala que mató al cabo, surgieron dudas sobre esa interpretación. El ex jefe del Laboratorio de Criminalística de la Policía de Investigaciones, especialista en balística y armamento y profesor en la Universidad Tecnológica Metropolitana, Ramón Vilches Vega, declaró que es muy difícil que una bala disparada por un arma de 9 milímetros pueda hacer tanto daño, menos a 72 metros de distancia. El mismo ex detective especuló en otro lugar que la bala que perforó el cráneo del cabo Vera "puede ser una bala de fusil de 7 mm o de 7,62 mm o de 5,56 mm de una M-16". Esta interpretación se ve reforzada por la transcripción de los diálogos entre los agentes que se encontraban junto al cabo, que pensaban que estaban siendo atacados con subametralladoras Uzi.

Basándose precisamente en la creencia de que la bala que mató al cabo era una bala de grueso calibre o de guerra, El Mercurio, sin mencionar sus fuentes, adelantó que la bala provenía de rifles de asalto introducidos por grupos de extrema izquierda y/o el Partido Comunista durante el gobierno militar y que habían sido repartidos entre los vecinos para atacar a las fuerzas especiales. Esa acusación también la formuló el diputado de extrema derecha (UDI), Patricio Melero.

Bala de Guerra
En realidad la velocidad de la bala y los estragos que causó son los elementos más importantes para creer que la bala no pudo ser ni una bala de 9 mm ni percutada por una pistola de ese calibre. Patricia Nilo, la jefe de urgencias del Hospital de Carabineros, dijo que "la bala que atravesó el cráneo era de gran tamaño y destruyó la masa encefálica, lo que produjo la posterior muerte del cabo".

Las declaraciones de la doctora coinciden con la interpretación del ex director del Laboratorio de Criminalística. "Las fracturas que se aprecian en el cráneo", escribió el ex detective en su análisis del escáner del cráneo del cabo, "se explican por la velocidad del proyectil. Era muy elevada y por lo tanto tenía mucha energía. Al perforar el cráneo a gran velocidad desplaza violentamente el contenido orgánico del cerebro, el que golpea contra las paredes del cráneo, generando las fisuras que se ven en las imágenes. En ellas se ve además que el cráneo estuvo a punto de explotar dentro del casco del carabinero".

Es difícil, sino imposible, que una bala de 9 mm pueda causar los estragos que causó en el cerebro del cabo Vera. Las balas de este calibre han sido utilizadas tradicionalmente por civiles en prácticas de tiro y para defensa personal, debido a su bajo costo y moderado impulso de disparo. La policía norteamericana usaba esta bala, pero la dejó de lado por sus bajos resultados en tiroteo, reemplazándola por una bala calibre 0.40.

Las dudas sobre el calibre de la bala y la pistola que la percutó se instalaron en la opinión pública, empezando por la familia del acusado. Su padre, Eduardo Espinoza Correa, declaró repetidas veces que pensaba que era imposible que la bala que disparó su hijo pudiese haber causado la muerte de Vera. Él, como hombre experimentado en el manejo de armas de cuando era miembro de una banda de traficantes, podía asegurar que eso era imposible. Los expertos le dan la razón.

Por Dónde Entró la Bala
Pero hay más aspectos extraños en la muerte del cabo Vera. El análisis que realizó el ex detective Vilches muestra otras cosas inexplicables. La bala impactó prácticamente por arriba en la cabeza del cabo y salió después de perforar su cerebro, dejando un enorme agujero en el cráneo. Una nota publicada por La Cuarta del 12 de septiembre, también afirmaba que "el tiro le perforó todo el cerebro, de arriba hacia abajo". Las dos cosas son incompatibles con el tamaño, potencia y velocidad de una bala de 9 mm; lo último es difícil de explicar. Además, el kevlar, el material del casco, es un material resistente utilizado frecuentemente en la fabricación de cables y chalecos antibalas. No es impenetrable, pero una bala de 9 mm difícilmente podría perforarlo a la distancia en que se percutó.

En la reconstrucción se constató verosímilmente que Eduardo Espinoza mantuvo el arma a 1.60 metros del suelo en posición horizontal. La bala entró prácticamente desde arriba por el costado izquierdo y salió por el derecho con una diferencia de altura que sólo se puede explicar si el balazo fue hecho desde una altura, como un segundo piso. Esta hipótesis eliminaría el escudo previo y la teoría de que este desvió la trayectoria de la bala. De otro modo, habría que suponer que el cabo Vera avanzaba agachado, exponiendo su flanco izquierdo. Esta última teoría hace posible que la bala que lo impactó iniciara su trayectoria a una altura menor de 1.60 metros, pero descarta igualmente el impacto con un escudo. La hipótesis la hacen menos verosímil las imágenes captadas del incidente, donde se ve a los carabineros replegándose erguidos, tratando de cubrirse con los escudos, por la acera de la iglesia Santa María del Sur.

A Quemarropa
Sin embargo, varias notas de la prensa policial de los últimos meses arrojan dudas sobre la versión de la fiscalía, de El Mercurio y de los expertos militares citados por ese diario. No se descarta que una pistola de defensa personal de este calibre, así como una de calibre 22, pueda causar la muerte cuando se la dispara a corta distancia o a quemarropa. Pero aún así parece muy difícil que pueda causar daños tan devastadores como en el caso del cabo Vera.
Hace una semanas -el 2 de enero de 2008- una mujer de 20 que se preparaba para acostarse, en una población humilde en San Bernardo, recibió en la cabeza un impacto de bala proveniente de una pistola calibre 9. La bala entró por el techo de la vivienda -no dice el diario de qué material era el tejado, pero tratándose de una construcción humilde, es probable que sea de hojalata o incluso madera. La mujer quedó herida, pero sin riesgo vital.
Igualmente, el 13 de enero de este año la prensa informó sobre un extraño caso en Antofagasta. Un individuo disparó a quemarropa contra dos vecinos. Se dio a la fuga, pero se entregó días después con el arma con que había hecho los disparos: una Taurus de 9 milímetros. Los heridos fueron llevados a urgencias con impactos de bala en el tórax; están fuera de peligro.
Hace unos meses, el 23 de enero de 2008, tras una discusión con su pareja una mujer de Playa Ancha, Valparaíso, se disparó apoyando el cañón de una pistola calibre 9 contra el pecho en un aparente intento de suicidio. La mujer se encuentra hospitalizada, fuera de peligro.
El 22 de febrero un carabinero disparó contra un hombre que le agredía, hiriéndolo en la cabeza con una pistola Taurus calibre 9. El hombre sólo quedó gravemente herido.
Igualmente, en La Florida, Santiago, el 2 de marzo, un niño quedó herido grave por un impacto en el cráneo de una bala perdida calibre 9. Sobrevivió.
En Ovalle, el 2 de marzo, un temporero fue herido a quemarropa con una pistola calibre 9. El mismo agresor disparó contra su acompañante, hiriéndolo en la cabeza. Los dos sobrevivieron.
De modo que, como lo demuestra estos y otros muchos casos, si una bala de 9 mm no puede provocar daños irreversibles ni la muerte a distancias tan reducidas, ¿cómo creer que en el caso del cabo Vera hizo todo lo que hizo? La versión en la que insiste la fiscalía militar y Carabineros es simplemente inverosímil.

Conjeturas
Sobre la base de las primeras versiones policiales y de prensa, que son probablemente, por su espontaneidad, las más verosímiles, de que al cabo primero Cristián Vera lo mató una bala de guerra, han emergido desde entonces varias especulaciones. La primera y mejor conocida es la que atribuyó la muerte del cabo a un arma de guerra, probablemente introducida a Chile por el Partido Comunista. La teoría fue desmentida posteriormente por la policía misma.

Otra conjetura, tampoco probada, es que el cabo Vera fue matado por otro carabinero o agente de seguridad. No hay testimonios sobre el uso de armas de grueso calibre esa noche, cosa que por lo demás Carabineros niega pertinentemente. Se desconoce si aparte de carabineros participaron en la represión de los violentos disturbios otras unidades de fuerzas de seguridad. Si ese fuese el caso, y en ausencia de testimonios, habrían disparado desde el segundo piso de alguna de las casas aledañas.

El piquete de carabineros se había dispersado en ese lugar. También se especula por eso que la bala pudo provenir del arma de otro agente. Eso significaría que alguno de los carabineros portaba un arma de guerra o de mayor calibre y que habría disparado por error o confundiendo el blanco. En la oscuridad de esa noche en ese lugar, entre las llamas de las llantas en combustión, el humo de las bombas lacrimógenas y los gritos y el ruido de las numerosas armas utilizadas, esa teoría adquiere mayor probabilidad.

El 11 de 2005
Pero son meras especulaciones. Sin embargo, no sería la primera vez que ocurre algo semejante. Aunque el general José Bernales, fallecido desde entonces, desechó esa posibilidad diciendo que ese 11 de septiembre la policía usó solamente balines de goma y no balas de verdad, el 11 de septiembre de 2005, con ocasión de las manifestaciones nocturnas en conmemoración del golpe de estado de 1973, un joven manifestante perdió la vida por el impacto de una bala de grueso calibre. Durante los disturbios, el joven -Cristián Castillo Díaz- que participaba en una barricada nocturna en la población Lo Hermida, de Santiago, murió casi instantáneamente al recibir una bala en el corazón. La muerte la causó una bala calibre 38.

Durante largo tiempo, Carabineros rechazó la idea de que el tiro que mató al manifestante pudiese provenir de un arma de Carabineros. Sin embargo, casi un año después, un carabinero confesó haber sido el autor del mortal disparo. En su declaración confesó haber utilizado una pistola calibre 38, que la había comprado en el mercado negro y que era habitual que los carabineros portaran armas no autorizadas en ese tipo de manifestaciones. De los numerosos testimonios recogidos en entrevistas con participantes y testigos esa noche, quedó en claro que efectivos de carabineros efectivamente usaron balas de verdad -en el lugar quedaron más de 40 casquillos de balas de calibre 9 y 38, los dos calibres utilizados entonces por Carabineros- y que en la represión de esas manifestaciones participaron fuerzas de seguridad y carabineros de paisano en vehículos sin identificación. (En la represión de manifestaciones indígenas en el sur, se ha observado a personal de los servicios de seguridad actuando en vehículos sin patente). El autor confeso resultó ser Daniel Cabrera, carabinero de la 43º comisaría de Peñalolén.

No es creíble que una práctica habitual, como confiesa el carabinero, haya escapado a la atención y control de los oficiales en un cuerpo policial tan disciplinado y militarizado como Carabineros. Muchos sospechan que se trata muy probablemente de una práctica tolerada o recomendada extraoficialmente. Pero es un asunto que, pese a las numerosas protestas de organizaciones de derechos humanos, no ha sido investigado y que Carabineros ha desmentido categóricamente.

Pero esta conjetura -tan hipotética como la versión oficial de la muerte del cabo Vera- no excluye una tercera, igualmente probable: que la bala que lo mató provino de un arma de grueso calibre disparada no por un carabinero, sino por un manifestante desde el segundo piso de alguna de las casas aledañas.

Como quiera que sea, las dos últimas teorías, y la improbabilidad de la versión oficial, libran de culpa al acusado. La bala que disparó Eduardo Jesús Espinoza Bórquez, les guste o no al acusado y a sus acusadores, no pudo haber matado al cabo Vera.
[Amado de Mérici] [6 de junio de 2008] [©mérici]

Nota de A. de Mérici]
[En septiembre, y después, del año pasado, escribí ‘Quién mató al cabo Vera', sin nombre de pila, que fue publicado en mi blog merici.blogia.com, en mQh.blogia.com, en atinachile.cl y en piensaChile.com Desde entonces han surgido nuevas informaciones y desarrollos que son analizados aquí. Los interesados en el tema debiesen preferir esta versión actualizada a las anteriores. Esta versión actualizada fue publicada también en Ciudad Invisible 21, marzo-abril 2008, Valparaíso, Chile].

14 marzo 2008

Denuncian a Detective por Armas

[Santiago] Ejército denuncia a Yutronic por la venta de ilegal de armas y explosivos.
El organismo indica que quedaron a la luz el actuar ilícito en la venta de diversos gases spray, aerosoles lacrimógenos paralizantes y electroshock.
La Comandancia General de Ejército de la Región Metropolitana presentó una denuncia contra el propietario de la Casa del Espía, Dante Yutronic, por incurrir en eventuales delitos tipificados en la Ley 17.798 de Control de Armas y Explosivos.
La denuncia se ofició a través del jefe suplente de la citada rama de las Fuerzas Armadas, general de brigada Pedro Olid Martínez.
El escrito se fundamenta en los artículos que promueve comercialmente Yutronic y que, de acuerdo al documento, no han sido fiscalizados por la autoridad competente, quedando a la luz el actuar ilícito en la venta de diversos gases spray, aerosoles lacrimógenos paralizantes y electroshock.
"Tales elementos se encuentran sometidos a control en virtud del articulo 2 letra e) y su posesión o tenencia, sin las autorizaciones respectivas, configuran el delito descrito en el artículo 9, ambos de la Ley 17.798", consigna el oficio al que accedió Terra.
Se especifica que tanto el importar como el internar, "distribución, almacenaje y celebración de convenciones sobre estos elementos, se encuentran tipificados se encuentran tipificados en el artículo 10 inciso primero de la citada ley".
El general Olid aclara en la denuncia ingresada al tribunal que el dueño de la Casa del Espía no se encuentra autorizado para efectuar transacciones comerciales con los elementos antes descritos, y que asimismo, no existen trámites en curso ante el Ejército, y que tampoco se encuentra registrado como importador o comerciante de estos elementos.
Los siguientes antecedentes deberán ser conocidos por el jefe de la Fiscalía Local de Ñuñoa, Vinko Fodich, encargado de investigar si el investigador privado incurrió en infracciones a la Ley de Telecomunicaciones y violación de intimidad, luego de conocerse que estuvo espiando al ex martillero a petición del socio fundador de la Universidad Santo Tomas, Gerardo Rocha, actualmente en estado crítico en la Clínica Indisa, debido a las quemaduras ocasionadas en el incendio que afectó a la victima en febrero pasado.
[14 de marzo de 2008]
[©la tercera]

29 enero 2008

Robaron en Comisaría

[Cartagena] El colmo: roban en comisaría de Cartagena.
Carabineros inició un sumario interno a fin de esclarecer el insólito delito. Fiscalía Militar de Valparaíso investiga los hechos.
Un insólito robo al interior de la Segunda Comisaría de Carabineros de Cartagena quedó al descubierto el fin de semana recién pasado, luego de que el propio comisario se percatara de que desconocidos habían sustraído desde su oficina más de dos millones de pesos en cupones de combustible destinados a las unidades móviles de la repartición policial.
Como de costumbre, el jefe de la comisaría cartagenina, mayor Mauricio Doña Marín, se dirigió alrededor de las 17 horas del domingo recién pasado hasta su oficina, a fin de entregar vales de bencina a los encargados de los móviles policiales.
Todo parecía normal hasta que abrió el cajón de su escritorio donde mantenía una caja de seguridad con los cupones de petróleo y gasolina.

Desapareció Caja
¡Sorpresa! La caja no estaba. La misma caja donde permanecían cupones para bencina de 97 octanos, vales para petróleo y tarjetas electrónicas de la empresa Copec con cupo para adquirir combustible, todo avaluado en poco más de dos millones de pesos.
De manera enigmática habían desaparecido los documentos fundamentales en la adquisición del combustible para las unidades móviles de la repartición policial como motos, camionetas, jeep y automóviles, entre otros, ya sea para patrullajes de rutina, emergencias e incluso conceptos como escoltas policiales.

Diligencias
El comisario Doña encabezó las primeras diligencias tendientes a esclarecer el ilícito y, de paso, clarificar si existió o no intervención de miembros del personal de la propia unidad.
Consultado ayer en la tarde el mayor Doña, el jefe policial prefirió no entregar declaraciones, mientras que tras insistentes intentos por entrevistar al prefecto de Carabineros de San Antonio, coronel Aldo Barrientos, no fue posible contactarlo.

Fiscalía Militar
De todas maneras, trascendió que la denuncia de los lamentables e insólitos hechos fue presentada por el jefe de los Carabineros de Cartagena en la Segunda Fiscalía Militar de Valparaíso, instancia que llevará adelante la investigación pertinente.

Sumario Interno
De la misma manera, se dispuso un sumario administrativo interno en la entidad policial que pretende establecer las responsabilidades de los distintos efectivos a cargo de la unidad en los momentos del misterioso robo, así como también se realizó una revisión exhaustiva de los casilleros de los funcionarios de planta y los de apoyo a través del Plan Estrella 2008.
Hasta la Segunda Comisaría de Carabineros de Cartagena concurrieron también peritos del Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) de Valparaíso, quienes desarrollaron una serie de diligencias en el cuartel policial además de periciar el sitio del suceso que en este caso resultó ser la propia oficina del comisario.
[Rafael Sarmiento]
[29 de enero de 2008]
[©líder de san antonio]

07 diciembre 2007

De Baja por Golpear a Detenido

[Chañaral] Arrestan y dan de baja a 2 carabineros por golpear a detenido. Inmediata fue la reacción del mando de Carabineros de Atacama al tomar conocimiento en la noche del miércoles de una agresión perpetrada por dos de sus funcionarios en contra de un detenido, en un calabozo de la Primera Comisaría de Chañaral. Esto porque la institución decidió dar de baja a ambos policías -un cabo 2º y un carabinero- y dejarlos a disposición de la Fiscalía Militar para que se determinen sus eventuales responsabilidades penales en el ilícito que se le imputa.

Lo Que Habría Ocurrido
Así lo confirmó ayer el prefecto de Carabineros de Atacama, coronel Armando Fuentes, quien explicó que "la institución no acepta este tipo de hechos y por tal motivo se decidió licenciar a ambos funcionarios de la filas de Carabineros". Las causas que propiciaron este lamentable episodio aún son materia de la investigación que está llevando a cabo la Fiscalía Militar, no obstante las informaciones recabadas dan cuenta que todo se habría originado por una disputa por una mujer, lo que habría provocado que previamente ya existieran rencillas entre los dos policías y el afectado. Fue así como el miércoles último, cerca de las 20 horas, ambos uniformados se habrían enterado que la víctima había sido detenida y que había sido derivado a los calabozos de la comisaría de Carabineros de Chañaral por desacato a una medida cautelar que le había sido impuesta por los tribunales de esa ciudad.
Una vez en la unidad policial, el cabo 2º -que además se habría encontrado de franco- y el carabinero -que estaba de servicio- habrían agredido al hombre estando éste esposado, ocasionándole lesiones que finalmente fueron calificadas como de carácter leve. Sin embargo el accionar de los funcionarios fue advertido por sus superiores de la comisaría, quienes a su vez dieron cuenta de lo sucedido al mando en Copiapó así como a la Fiscal Militar. De este modo, el fiscal castrense no dudó en ordenar el arresto de ambos policías por considerarlo un acto de violencia innecesaria.
Al respecto se informó que luego los carabineros quedaron en libertad con la medida cautelar de arraigo a la espera de que la Fiscalía Militar resuelva su situación procesal.
[7 de diciembre de 2007]
[©
diario de atacama]