01 febrero 2008

Su Marido Fue Asesinado

[Calama] "Asesinaron a mi esposo y a mí me mataron en vida". Cónyuge de la víctima exige que se haga justicia, ya que está segura que el deceso de su marido no fue un accidente, sino que un crimen.
Ayer se cumplió un año de la muerte del trabajador calameño, Sergio Eduardo Velásquez, quien dejó de existir en un confuso incidente ocurrido en el interior de un local de alcoholes y, pese al tiempo transcurrido, la investigación desarrollada por el Ministerio Público aún no arroja resultados concretos. Dicha situación no permite descartar ninguna hipótesis, es decir, no está claro si existió participación de terceras personas o sólo fue un deceso accidental.
Familiares y amigos de la víctima fatal participaron en una velatón desarrollada en el frontis del local de alcoholes donde ocurrieron los hechos.
Hasta el momento sólo se sabe que el infortunado trabajador de Codelco Norte sufrió un fuerte golpe en el cráneo, herida que le provocó la muerte tras agonizar por varias horas en el Hospital del Cobre.

¿Homicidio?
Sin embargo, la viuda de la víctima, María Campusano, está absolutamente convencida que su esposo fue asesinado. Por tal motivo anunció que no descansará hasta encontrar a los responsables del hecho para que paguen por el crimen.
Buscando su objetivo, la vecina llegó junto a otros pobladores hasta el establecimiento ubicado en calle Vargas, lugar donde realizaron una velatón y protestaron pacíficamente para exigir que se aclaren los hechos.
María Campusano, la viuda, dice que seguirá hasta encontrar la verdad.
Con la voz quebrada y sin lograr contener las lágrimas, María Campusano explicó que no está conforme con la investigación, ya que a su juicio desde un comienzo no se adoptaron los procedimientos correspondientes para establecer lo sucedido.
"Cuando mi marido sufrió el golpe en la cabeza en el interior del negocio, nunca se presentó en el lugar el fiscal de turno, sólo lo hizo Carabineros. Desde ahí todo partió raro. Pero ahora, que ya va un año de su muerte no se ha avanzado nada. Pero yo estoy segura que no fue una caída, yo sé que hubo participación de otras personas, ya que el presentaba una herida en el cráneo y golpes en el rostro", comentó la afectada loína.
Ya con un llanto casi incontrolable, María Campusano explicó que no descansará hasta conocer la verdad.
"Cuando sepulté a mi esposo, con quien tuvimos un matrimonio que duró 28 años, juré que encontraría la verdad y que sus asesinos no quedarían impunes. Por eso fui a Santiago, tengo mi abogado y no dejaré que cierren la investigación, ya que éste ni ningún asesinato puede quedar impune. Acá existen responsables y nadie hace nada. Ellos asesinaron a mi marido y de pasada me mataron a mí en vida y creo que debo luchar para que esto no le ocurra a otras familias de Calama ni de ningún lado. Si tengo que vender mi casa para seguir adelante lo voy a hacer, no tengo miedo y espero encontrar la verdad".

Formalización
Respecto a las diligencias, el fiscal encargado del caso, Rodrigo Benitt, manifestó que siguen trabajando para establecer qué fue lo que ocurrió aquella noche y no descartó que se formalice cargos contra la regente del local por el delito de obstrucción a la investigación. "Hasta el momento no descartamos nada. No se ha podido comprobar si es un homicidio o un accidente, por lo mismo seguimos trabajando".
[Eduardo Campos Correa]
[1 de febrero de 2008]

estrella del norte]

1 comentario:

BELMAR dijo...

«No hay placer que sea malo en sí mismo. Lo que es malo son las desagradables consecuencias que puedan resultar si no se usa la cabeza cuando se decide qué placeres perseguir y cuáles evitar.» (Epicuro)