04 diciembre 2008

Detienen a Asesino de Taxista

[Cauquenes] Detenido presunto autor de haber dado muerte a taxista. Luis Felipe Chandía Cisternas aparece como el principal implicado en el homicidio de Juan Miguel Aravena Quevedo.
Luis Felipe Chandía Cisternas el día lunes habría asesinado al taxista Juan Miguel Aravena Quevedo, en el lugar conocido como Las Calicheras, sitio solitario distante a unos seis kilómetros al sur oeste de Cauquenes.
La víctima había desaparecido misteriosamente sin dejar rastro alguno el primer día hábil esta semana, luego de dejar su casa ubicada en la población Bellavista, calle Los Aromos 25.
Alarmada su familia por la tardanza del regreso al hogar del dueño de casa, Frides Amelia Herrera Peña, esposa de Aravena, dio cuenta a Carabineros del retén Estación esta anormal situación, a eso de las 22,15 horas de la noche del 1 de este mes, temiendo una desgracia. La policía uniformada empezó el rastreo, sin resultado. Las diligencias aumentaron con la participación de la PDI, durante todo el día martes, hasta que en horas de anteanoche un familiar del desaparecido encontró en un camino vecinal, a orillas del tranque Tutuvén, el automóvil del taxista.

Últimas Horas
Según se ha ido atando cabos, Juan Aravena se dirigió hacia el taller de desabolladura de Luis Chandía, ubicado en la avenida Ramiro Méndez, principal arteria del populoso barrio Estación, a eso de las 10 de la mañana del lunes. Su intención, cancelarle a éste una determinada suma de dinero ($ 600.000 aproximadamente) para saldar la última cuota de cuatro, por la compra de su auto que lo usaba como taxi colectivo en la Línea Verde N° 9. Para finiquitar el trámite, se acordó ir a una notaría ubicada frente a la Plaza de esta capital de provincia, con el fin de efectuar allí la transferencia del móvil, que estaba a nombre del vendedor a su actual propietario (Aravena Quevedo). Tal como se acordó salieron en esa dirección, acompañado por Manuel Gatica Lillo, ‘El Parralino' y posiblemente otra persona.
Así lo supo la SIP, que inició las averiguaciones, según testigos oculares. Pero jamás llegaron a la oficina del notario. El destino de Aravena era otro. Encontrarse con la muerte.

¿Por Qué?
Nadie sabe lo que pasó en el trayecto entre la avenida Ramiro Méndez, hacia el centro de Cauquenes. ¿Por qué se desviaron del recorrido?... ¿Es posible el inicio de alguna discusión? ¿Fue amenazado por Chandía en algún momento?
Según se ha sabido extraoficialmente, el vendedor no habría abonado a la cuenta las tres cuotas restantes por parte del comprador. No tenía muy buena fama, dicen algunos conocidos. Estaba quebrado, económicamente, señalan otros.
Lo cierto del caso, que cercano al mediodía del lunes, Aravena pudo haber sido obligado a desviar su trayecto, hacia Las Calicheras. Allí, Chandía arremetió contra Aravena, castigándolo con un objeto contundente en el cráneo.

Único Testigo
Los esfuerzos policiales de Carabineros dieron frutos. En varias ocasiones se entrevistaron con Chandía. Éste negó haber visto a Aravena durante el lunes. Desde los primeros instantes apareció como sospechoso.
En tanto el rastreo para ubicar al taxista y su auto cundía. Por fin apareció Aravena muerto en la cajuela del ve-hículo desbarrancado, en una pendiente a las orillas del tranque Tutuvén, a cinco metros del agua.
Estaba atajado en un par de troncos de pino, en la vertiente sur del embalse, en el desolado camino que circunda la montaña. Un familiar de la víctima dio aviso a Carabineros. Los efectivos se dirigieron al sitio indicado, constatando la veracidad de la información cerca de las 10 de la noche del martes.
Chandía fue detenido por orden verbal del juez de Garantía, Mauricio Aravena Gajardo, a la que allegó orden de allanar la casa del presunto imputado.
A todo esto aparece como testigo de este alevoso crimen Manuel Gatica Lillo, quien habría observado cómo Chandía golpeaba con un fierro la cabeza de Aravena. Una vez cometida esta acción, ambos pusieron en la maleta del auto a Aravena. Dicen que los vieron por el camino a Pocillas, con la intención de deshacerse de la víctima y del móvil. Posteriormente, decidió llevarlo al sector del tranque Tutuvén. Antes de enviar el auto al agua, Chandía abrió la tapa de la cajuela. Aravena estaba aún con signos vitales, según se ha sabido. Allí mismo es posible que lo haya rematado con el mismo objeto.
Manuel Gatica Lillo fue interrogado por Carabineros, donde contó lo sucedido. Quedó en libertad.

¡No Lo Puedo Creer!
Luis Felipe Chandía Cisternas, algo confesó en el cuartel de Carabineros. Al mediodía de ayer miércoles fue llevado al Juzgado de Garantía para el control de detención. Hasta allí llegó su esposa, quien incrédula de lo sucedido, exclamaba, llena de lágrimas: "¡No lo puedo creer!... ¡No lo puedo creer!".
Al final de la audiencia, a petición del fiscal Francisco Ávila, el juez Aravena accedió prolongar la detención de Chandía hasta este viernes, día en que se verá la formalización, de acuerdo a los antecedentes que se reúnan de aquí hasta esa fecha, determinación que fue concordada por el defensor público Rodrigo Jaque.
Ávila presentará una serie de pruebas destinadas a acreditar ante el tribunal. Hasta el momento Chandía aparece como único involucrado. Existe una declaración del único testigo que fue recibida por el tribunal, que fue la que fundamentó la solicitud de orden de detención de Chandía.
[4 de diciembre de 2008]
la prensa]

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